Pasión por viajar
Empieza aquí nuestro periplo por distintos lugares del mundo. Bueno, aunque hoy nace este blog, la realidad es que nuestra aventura viajera comenzó hace ya unos cuantos años aunque es ahora cuando se plasman nuestras experiencias en forma de fotos, recomendaciones y todo lo que se nos vaya ocurriendo. Es por eso por lo que me voy a permitir en las primeras entradas de este blog echar la vista atrás y recordar nuestros mejores viajes.
Siempre se ha creído que viajar con niños pequeños es complicado, cansado, un poco de locura. Pero yo os aseguro desde mi experiencia, que si los acostumbras desde pequeños al coche y te organizas bien puedes disfrutar de unas vacaciones inolvidables, (eso si prepárate a ir cargada de potitos, leche en polvo, pañales, toallitas y demás inventos o mentalizate a comprarlos en el viaje).
Eso es lo que hicimos nosotros desde que los niños eran pequeños, nuestro primer viaje largo fue por el Valle del Loira, París y La Bretaña Francesa allá por el año 2005 (mira que ha llovido) y a día de hoy llevamos recorrido en coche la mayor parte de Europa.
Bueno, vamos al grano, a finales de agosto de 2005, cuando Cristina tenia 3 años y Sergio estaba a punto de cumplir 9 meses decidimos coger el coche e ir a visitar nuestro país vecino.
En aquella época todavía nos salía rentable alojarnos en hoteles y durante todo el viaje lo hicimos en la cadena de hoteles Novotel. Esta cadena es de las pocas que te permite coger una habitación para cuatro sin dejarte la cartera en el intento (ojo, no estoy diciendo que sean baratos, pero si de los mas asequibles). Salimos de Santander y nuestro primer punto de llegada fué Tours. Allí pasaríamos la primera noche.
CASTILLO DE CHENONCEAU
Si lo espectacular del castillo anterior fueron los jardines, la particularidad de éste es donde está enclavado, tiene parte de sus cimientos en el rio, y realmente eso le da un encanto especial.
CASTILLO DE CHAMBORD
Castillo bonito donde los haya y realmente bien cuidado.
Después de nuestra visita al Valle del Loira seguimos viaje hacia París y Eurodisney, pero esa es una entrada que bien merece una mención especial, por lo tanto la dejaré para otra ocasión.
Tras pasar varios días en París, nos encaminamos hacia La Bretaña. Nuestro siguiente punto de parada fue Tachammm (ruido de tambores) el Mont Saint-Michel, una maravilla con MAYÚSCULAS. Creo que pocas cosas me han impactado tanto como la llegada en coche a la entrada a esta abadía construída en el siglo X.
Es muy curioso el enclave y hay que tener cuidado con las mareas, cuando está la marea alta se convierte en una isla de difícil acceso (por lo menos en aquél tiempo) y ya cuando llegas al aparcamiento encuentras carteles indicándote las horas de marea para que no te lleves la sorpresa de encontrarte tu coche nadando a la deriva. Realmente pasear por sus calles medievales te transporta a otra época y las vistas desde la abadía son espectaculares.
Siempre se ha creído que viajar con niños pequeños es complicado, cansado, un poco de locura. Pero yo os aseguro desde mi experiencia, que si los acostumbras desde pequeños al coche y te organizas bien puedes disfrutar de unas vacaciones inolvidables, (eso si prepárate a ir cargada de potitos, leche en polvo, pañales, toallitas y demás inventos o mentalizate a comprarlos en el viaje).
Eso es lo que hicimos nosotros desde que los niños eran pequeños, nuestro primer viaje largo fue por el Valle del Loira, París y La Bretaña Francesa allá por el año 2005 (mira que ha llovido) y a día de hoy llevamos recorrido en coche la mayor parte de Europa.
Bueno, vamos al grano, a finales de agosto de 2005, cuando Cristina tenia 3 años y Sergio estaba a punto de cumplir 9 meses decidimos coger el coche e ir a visitar nuestro país vecino.
En aquella época todavía nos salía rentable alojarnos en hoteles y durante todo el viaje lo hicimos en la cadena de hoteles Novotel. Esta cadena es de las pocas que te permite coger una habitación para cuatro sin dejarte la cartera en el intento (ojo, no estoy diciendo que sean baratos, pero si de los mas asequibles). Salimos de Santander y nuestro primer punto de llegada fué Tours. Allí pasaríamos la primera noche.
Desde esta ciudad empezamos nuestro recorrido por los castillos del Loira. Recuerdo que pasamos muchas horas en el coche recorriendo los maravillosos castillos que hay en éste precioso entorno, muchas veces llegaba la hora de comer de los peques, entonces yo me sentaba atrás entre las dos sillitas y con un potito calentado en el calienta biberones conectado al mechero del coche les iba dando cucharadas alternativas a cada uno de los infantes mientras en el DVD no hacia más que verse la película de Disney "La bella y la bestia". Realmente fue un viaje divertido, aun hoy soy capaz de recitar de un tirón los diálogos de la película😂 (bendito invento el DVD portátil).
Me pasaría una semana entera hablando de todos los castillos que vimos y aun así no acabaría, castillos grandes, castillos pequeños...a lo largo de los años han sido muchos viajes por Francia y os puedo asegurar que nunca he visto tantos castillos en un solo país.
Por ese motivo me voy a centrar en los más conocidos, los que salen en todas las guías y que por supuesto, si tenéis pensado conocer esta parte de Francia, no os debéis perder.
CASTILLO DE VILLANDRY
Si hay algo impresionante de este castillo son, sin duda, sus jardines. No hay palabras para describir el colorido, la simetría, el arte que hay tras estos setos tan bien recortados y tan bien planeados.
Hace poco leí en una revista que este castillo pertenecía a una familia española. No me quiero ni imaginar lo que ha sido crecer en este entorno 😍
CASTILLO DE CHENONCEAU
Si lo espectacular del castillo anterior fueron los jardines, la particularidad de éste es donde está enclavado, tiene parte de sus cimientos en el rio, y realmente eso le da un encanto especial.
Castillo bonito donde los haya y realmente bien cuidado.
Después de nuestra visita al Valle del Loira seguimos viaje hacia París y Eurodisney, pero esa es una entrada que bien merece una mención especial, por lo tanto la dejaré para otra ocasión.
Tras pasar varios días en París, nos encaminamos hacia La Bretaña. Nuestro siguiente punto de parada fue Tachammm (ruido de tambores) el Mont Saint-Michel, una maravilla con MAYÚSCULAS. Creo que pocas cosas me han impactado tanto como la llegada en coche a la entrada a esta abadía construída en el siglo X.
Es muy curioso el enclave y hay que tener cuidado con las mareas, cuando está la marea alta se convierte en una isla de difícil acceso (por lo menos en aquél tiempo) y ya cuando llegas al aparcamiento encuentras carteles indicándote las horas de marea para que no te lleves la sorpresa de encontrarte tu coche nadando a la deriva. Realmente pasear por sus calles medievales te transporta a otra época y las vistas desde la abadía son espectaculares.
Desde aquí, bien merece la pena visitar otros enclaves como puede ser Saint Malo, Fougères, Rennes...en definitiva, cualquier punto de la Bretaña merece ser visitado.
Y terminado este viaje... de vuelta a casa.
Realmente fue un viaje inolvidable pero en esta familia empezamos a disfrutar los viajes desde el momento de planearlos. Cuando los niños eran pequeños de todo eso se encargaba el cabeza de familia, pero ahora con dos adolescentes en casa, la planificación corre a cargo de los cuatro. Y siempre contamos con la inestimable ayuda de las guías visuales del país Aguilar. Nosotros hemos ojeado muchas pero en nuestra humilde opinión estas son las más completas y tenemos un montón de ellas, es más, el pasado día del padre, al de esta casa, le cayó una guía para nuestro próximo viaje... pero eso de momento lo guardaré en secreto 🙊
Bueno, pues éste fué el primer viaje como familia de cuatro y os aseguro que no ha sido el último. Cada año, un par de veces aprovechamos y ya sea en coche o en avión, disfrutamos de los encantos que tiene este nuestro mundo, en especial la vieja europa.
¿Cuál será nuestro próximo viaje?.
"Un viaje de mil millas comienza con el primer paso" Lao-Tsé filosofo
"Un viaje de mil millas comienza con el primer paso" Lao-Tsé filosofo











Comentarios
Publicar un comentario